Siete alimentos para potenciar las bacterias intestinales

Siete alimentos para potenciar las bacterias intestinales

¿Sabías que solo somos un 10 por ciento humanos? El noventa por ciento de nuestras células son células microbianas no humanas. Dado que nuestra dieta influye en nuestros microbios, es cierto: realmente somos lo que comemos.

La buena noticia es que puede cultivar una nueva microbiota, antes conocida como flora intestinal, en solo 24 horas, cambiando lo que come. Las bacterias que viven en nuestro tracto intestinal, también conocidas como chinches intestinales, prosperan a partir de alimentos coloridos de origen vegetal.

Los últimos estudios sobre microbiota continúan mostrándonos cómo funciona el proceso, lo que explica por qué la mera mención de las bacterias intestinales suscita conversaciones tanto en los laboratorios de investigación como en las salas de redacción.

Los insectos intestinales sanos actúan como mariscales de campo en nuestro tracto intestinal: toman las decisiones y controlan el ritmo al ayudar a nuestros cuerpos a digerir y absorber nutrientes, sintetizar ciertas vitaminas y luchar contra los intrusos, como la influenza y los carcinógenos tóxicos que forman cáncer. Además de estimular nuestro sistema inmunológico, la microbiota envía mensajes a nuestro cerebro y ayuda a regular el metabolismo.

Dieta para las bacterias intestinales

Con el tiempo, la microbiota forma colonias para combatir la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas, las enfermedades autoinmunes e incluso ciertas formas de cáncer.

La conclusión: cuanta más diversidad tenga en sus bacterias intestinales, mejor le irá a largo plazo. Aquí hay siete alimentos para bacterias intestinales que lo ayudarán a comenzar:

  1. Beneficios de las alcachofas de Jerusalén
    Alto contenido de inulina, fuerte potencial prebiótico. Antecedentes: la inulina, una fibra insoluble, viaja a través de nuestro cuerpo desde el intestino delgado hasta el intestino grueso, nuestro colon. Una vez que esta fibra insoluble llega al colon, fermenta en una microflora saludable. Otras buenas fuentes de inulina son los espárragos, los puerros, las cebollas y los plátanos. Nota: Es bueno empezar a comer alcachofas de Jerusalén, ya que pueden causar angustia a las personas con tractos digestivos sensibles.
  2. Beneficios del platano
    Restaura la salud de la comunidad bacteriana, puede reducir la inflamación. Antecedentes:Como un pacificador, los plátanos trabajan para mantener la armonía entre los microbios de la comunidad bacteriana, conocida como phyla. Esta es una de las razones por las que los plátanos son una receta estándar para el malestar estomacal. Los plátanos también pueden reducir la inflamación debido a los altos niveles de potasio y magnesio.
  3. Polenta
    Beneficios: Este carbohidrato complejo a base de maíz y alto contenido de fibra tiene un componente fermentable.

Antecedentes: el maíz, la base de la polenta, se gana el crédito por fomentar un intestino sano. La fibra insoluble de polenta viaja directamente al colon, donde fermenta en múltiples hebras de la flora intestinal. Es bueno notar que la polenta, como la kombucha, varía en componentes fermentables.

  1. Brócoli y otras verduras crucíferas (col rizada, repollo y coliflor)

Beneficios: Las verduras crucíferas contienen metabolitos que contienen azufre, conocidos como glucosinolatos, que son degradados por microbios para liberar sustancias que reducen la inflamación y reducen el riesgo de cáncer de vejiga, mama, colon, hígado, pulmón y estómago.

Antecedentes: Al igual que en un juego de Pac Man, los glucosinolatos se adhieren a los intrusos cancerígenos en nuestro colon y muestran amablemente a estos patógenos la salida. A largo plazo, esto paga grandes dividendos: los estudios muestran que las personas que consumen la mayoría de las verduras crucíferas reducen su riesgo de cáncer colorrectal en un 18 por ciento. ¡Una razón más para comer verduras de hoja verde!

  1. Arándanos

Beneficios: Puede modificar la microbiota para mejorar la función inmunológica.

Antecedentes: Nuestros ojos se sienten atraídos naturalmente por las antocianinas, el pigmento que le da a los arándanos un color intenso, por una buena razón. No estamos seguros de si son los antioxidantes, los compuestos de vitamina K o la fibra los que dan a los arándanos una influencia como superalimento, pero estamos impresionados con los resultados. Los estudios continúan mostrando que los arándanos pueden ayudar a fortalecer nuestra memoria, mejorar nuestro sistema inmunológico y diversificar nuestras bacterias intestinales.

  1. Frijoles

Beneficios: cualquier legumbre ayudará a liberar ácidos grasos de cadena corta (AGCC) que fortalecen las células del intestino, mejoran la absorción de micronutrientes y ayudan a perder peso.

Antecedentes: los frijoles alimentan a los buenos insectos intestinales, que a su vez aceleran su sistema inmunológico. Caloría por caloría, los frijoles ofrecen la mejor nutrición por su inversión. Están repletos de fibra, proteínas, ácido fólico y vitaminas B, que desempeñan un papel en la regulación de un intestino y un cerebro saludables. Bono: investigadores de Toronto acaban de publicar un estudio en la revista Obesity que encuentra que los frijoles (legumbres) mejoran la pérdida de peso al aumentar la saciedad.

  1. Alimentos de origen vegetal fermentados: tempeh y miso

Beneficios: Los alimentos fermentados, como el tempeh y el miso, son tendencia por una razón. Inoculan directamente su intestino con microorganismos vivos saludables que desplazarán a las bacterias no saludables, mejorarán la absorción de minerales y mejorarán la salud en general.

Antecedentes: Los alimentos de origen vegetal fermentados son probióticos que se ha descubierto que mejoran la salud de las células intestinales, mejoran la función inmunológica, disminuyen las alergias, reducen el riesgo de cáncer de colon y tratan la diarrea.


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