¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

Cancer de mama, Pechos fibroquísticos

El cáncer de mama se ha relacionado con la exposición a sustancias químicas tóxicas. Aprenda lo que puede hacer para minimizar su riesgo.

Algunas mujeres tienen un riesgo más alto que otras de desarrollar cáncer de mama debido a ciertos factores de riesgo. Por ejemplo, pueden tener un gen específico o un familiar cercano que haya tenido cáncer de mama. Los científicos están aprendiendo cómo nuestro entorno también puede desempeñar un papel en el aumento del riesgo de una mujer, pero hay pasos que podemos tomar para ayudar a protegernos.

Toxinas ambientales

Los investigadores saben desde hace un tiempo que más de 200 grupos de sustancias químicas pueden causar cáncer de mama en animales, 102 de los cuales los seres humanos están expuestos con bastante regularidad. Un estudio reciente enfatizó que 17 de estos grupos también pueden causar tumores cancerosos en humanos y que reducir nuestra exposición a los químicos debería ser una prioridad.

Estos productos químicos, que se encuentran en todo nuestro medio ambiente, pueden ser difíciles de evitar. Pero hay cosas que puede hacer para reducir su exposición, si no eliminarla por completo.

Cuidado con lo que come y cómo se prepara

Cocine con un buen ventilador; ayudará a extraer el escape. Evite los alimentos con alto contenido de almidón cocinados a altas temperaturas (como las papas fritas y las papas fritas), así como las carnes que se cocinan a altas temperaturas (freír en sartén o asar a la parrilla sobre una llama abierta). También se deben evitar los alimentos carbonizados.

Evite inhalar vapores de gas y gases de escape de automóviles

Los vapores de gas están presentes cuando llena su automóvil o un contenedor en una estación de servicio, oa través de la gasolina almacenada. Vuelva a llenar los contenedores o equipos a gas en áreas bien ventiladas. No deje el coche en ralentí cuando esté esperando en él o para calentarlo. Además, use herramientas eléctricas o manuales, como cortadoras de césped, en lugar de las que funcionan con gas.

No fume; evitar el humo de segunda mano

Deje de fumar si fuma; los beneficios comenzarán a acumularse de inmediato. No solo reducirá su riesgo de desarrollar cáncer de mama, sino que también reducirá el riesgo de otros tipos de cáncer (especialmente de los pulmones), así como de enfermedad coronaria.

Evite los productos ignífugos o resistentes a las manchas.

Compre muebles (tapicería y espuma) y alfombras que no estén tratadas con retardadores de llama, como éteres de difenilo polibromados (PBDE) o protectores de telas como teflón o ácido perfluorooctanoico (PFOA). También evite las almohadillas de espuma para alfombras y elija fieltro, yute o goma en su lugar.

Evite las tintorerías que usan percloroetileno

En su lugar, busque limpiadores que utilicen métodos de “limpieza en húmedo” que sean más suaves con las telas, así como con su salud y la del medio ambiente.

Filtre el agua potable con un bloque de carbón sólido

Los filtros de carbón pueden ayudar a reducir algunos contaminantes que pueden estar en su agua, como el benceno.

Mantenga los químicos dañinos afuera

Quítese los zapatos cuando llegue a casa. Mientras camina afuera, el polvo y la suciedad que se acumula en la suela de sus zapatos pueden contener contaminantes como pesticidas y plomo. Al quitarse los zapatos en la puerta, los mantiene fuera de su hogar.

Diagnóstico del cáncer de mama

El cáncer de mama se puede descubrir accidentalmente (usted o su pareja sienten un bulto), mediante exámenes de detección regulares o mediante pruebas porque tiene síntomas.

Autodetección

Si nota un bulto sospechoso u otro signo que le preocupa, como cambios repentinos en un seno (tamaño, color o temperatura al tacto, por ejemplo), secreción del pezón o dolor en los senos no relacionado con la menstruación o un trauma, su médico puede enviarle una mamografía, que es el primer paso para diagnosticar o descartar el cáncer de mama.

Poner en pantalla

Para las mujeres que no presentan síntomas o factores de riesgo aumentados, el cáncer de mama se puede diagnosticar mediante exámenes de detección periódicos. Sin embargo, las opiniones sobre las pruebas de detección del cáncer de mama varían.

A algunos expertos les preocupa que las pruebas de detección con demasiada frecuencia puedan aumentar la cantidad de falsos positivos, que ocurren cuando un radiólogo ve algo que podría ser un tumor, pero resulta que no lo es. Pero otros argumentan que las pruebas de detección periódicas detectan el cáncer de mama en sus primeras etapas, lo que permite tratamientos menos invasivos y duros.

En 2011, el Grupo de Trabajo Canadiense sobre Atención Preventiva emitió nuevas pautas para las mujeres con riesgo promedio de cáncer de mama. Dicen que las mujeres entre 40 y 49 años no necesitan mamografías de rutina y las que tienen entre 50 y 74 años deben realizarse una mamografía de detección una vez cada dos o tres años. No hubo recomendaciones para mujeres mayores de 74 años.

Pruebas adicionales

Si las mamografías de una mujer muestran un punto sospechoso o las imágenes no son claras, es posible que se la envíe a una ecografía o una resonancia magnética para que un radiólogo pueda observar más de cerca y con más claridad el tejido mamario.

Si aún no se puede descartar el cáncer, el siguiente paso suele ser una biopsia. La primera, una biopsia por aspiración con aguja fina, es para saber si hay células cancerosas en el área sospechosa. Se inserta una aguja fina en el seno, directamente en el bulto, para que el médico pueda recolectar algunas células y enviarlas a analizar.

Si hay células cancerosas en la muestra, se puede realizar una biopsia central. Esto permite que se tomen células del tumor y del tejido circundante para ver si alguna célula cancerosa se ha diseminado más allá del tumor. En su lugar, se puede realizar una biopsia quirúrgica, especialmente si no es fácil llegar al tumor para una biopsia central. Con una biopsia quirúrgica, se extrae parte o la totalidad del tumor y se envía para su análisis.

Diferentes mujeres, diferente cáncer: diferentes tratamientos

Los tratamientos para el cáncer de mama pueden ser bastante diferentes, dependiendo de qué tan temprano o tarde se haya detectado el cáncer, qué tan agresivo sea el cáncer y qué tan agresivos quieran ser usted y su médico.

Muchas mujeres se preguntan si la medicina complementaria o alternativa o las terapias pueden ayudar a controlar su cáncer de mama, ya sea aumentando sus posibilidades de cura, ayudándolas a controlar los efectos de los tratamientos o ayudándolas a relajarse durante uno de los períodos más estresantes de la vida. sus vidas.

Hay muchas opciones para elegir, incluidas técnicas de cuerpo y mente, terapias energéticas, terapias orales y tópicas. Si elige usar la medicina complementaria o alternativa durante el tratamiento.

Por ejemplo, la radiación puede ser fuerte para la piel. Si aplica un producto en la piel antes de recibir radiación, el producto podría afectar la dosis que recibe y el efecto de la radiación en la piel. Si está recibiendo quimioterapia, las vitaminas adicionales o los productos naturales podrían afectar la forma en que actúan los medicamentos en su cuerpo.

El valor de la medicina complementaria o alternativa

Dos estudios del Reino Unido analizaron a mujeres que recurrieron a la medicina complementaria o alternativa durante el tratamiento del cáncer de mama. Un estudio analizó cómo afectaba la calidad de vida de una mujer durante ese tiempo, y los resultados mostraron que la mayoría de las mujeres que usaban terapias alternativas encontraron algún beneficio en ellas. Dijeron que la medicina complementaria o alternativa ayudó a mejorar su calidad de vida.

Un segundo estudio observó a mujeres que usaban medicina complementaria o alternativa mientras se sometían a radioterapia. Los investigadores encontraron que más de la mitad de las mujeres en su estudio usaban algún tipo de terapia complementaria; las más comunes fueron las terapias basadas en actividades, como el yoga.

Un diagnóstico de cáncer de mama puede ser un momento muy aterrador. Afortunadamente, la investigación ha avanzado mucho con el diagnóstico y el tratamiento. Y aunque es posible que no eliminemos por completo el riesgo de desarrollar la enfermedad, estamos aprendiendo que hay pasos que podemos tomar para reducir los riesgos y cuidarnos si se nos diagnostica la enfermedad.


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