¿Puede el té negro ayudar a proteger contra la enfermedad de Alzheimer?

Té negro

Estamos acostumbrados a escuchar buenas noticias sobre el té verde, pero ¿sabías que el té negro también tiene efectos medicinales protectores para el cerebro?

La enfermedad de Alzheimer (EA) es una enfermedad neurodegenerativa relacionada con la edad caracterizada por la pérdida de la memoria a corto plazo, que conduce a confusión, agresión, cambios de humor y pérdida de la memoria a largo plazo.

Es la causa más común de demencia y afecta a 500.000 personas en el Reino Unido. Se cree que uno de los factores que contribuyen a la enfermedad de Alzheimer es la acumulación de aluminio, un metal tóxico.

En un estudio con ratas, los investigadores les dieron a los animales una inyección de aluminio para inducir síntomas similares a los de la enfermedad de Alzheimer. Los animales se dividieron en grupos, algunos de los cuales recibieron extracto de té negro al mismo tiempo que el aluminio.

Cómo afecta el aluminio al cerebro

La parte del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje es el sistema colinérgico, que se conecta al hipocampo y la corteza.

Se ha sugerido que el aluminio contribuye a la patogenia y al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, ya que es una poderosa colinotoxina. Las colinotoxinas provocan la muerte de las células nerviosas en el hipocampo y la degeneración de las áreas corticales. También promueve la formación de placas de β-amiloide, que inhiben la función de las células nerviosas al bloquear la señalización de célula a célula en las sinapsis, y son un signo de la enfermedad de Alzheimer.

El aluminio puede ingresar al cuerpo fácilmente a través de muchas fuentes, ya que es un componente de los utensilios de cocina, medicamentos y agua potable. El té representa una fuente importante de aluminio en la dieta; sin embargo, investigaciones anteriores han encontrado que la biodisponibilidad es baja debido a la acción de los polifenoles que se unen al aluminio y evitan su absorción en el intestino.

El objetivo del nuevo estudio publicado en el Journal of Functional Foods fue evaluar el efecto neuroprotector del extracto de té negro (BTE) frente a los efectos del aluminio.

Antioxidantes protectores

Los resultados mostraron que el extracto de té negro era protector contra algunos de los síntomas degenerativos de la exposición al aluminio, incluido el estrés oxidativo y la muerte celular y, por lo tanto, era neuroprotector.

Esto, sugieren, posiblemente se deba a la acción sinérgica de algunos componentes activos del té, incluidos los polifenoles antioxidantes. Esta sugerencia se ha hecho en otros estudios. Por ejemplo, una revisión canadiense en 2006 encontró que las flavinas antioxidantes galato de epicatequina (ECG) y galato de epigalocatequina (EGCG) tanto en el té negro como en el verde pueden desempeñar un papel en la reducción del riesgo de enfermedades neurodegenerativas relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer.

En otro estudio que incluyó a unos 63.000 hombres y mujeres de entre 45 y 74 años, investigadores de Singapur encontraron que quienes beben 23 tazas de té negro al mes tienen un 71% menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson . En este estudio, ni el té verde ni la dieta tuvieron ninguna influencia protectora sobre la incidencia de la enfermedad de Parkinson.


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