Mononucleosis: síntomas, diagnóstico y tratamiento

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La mononucleosis infecciosa, conocida coloquialmente como «mono», es una infección benigna caracterizada por fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos y fatiga que puede continuar durante semanas o meses. También se conoce como «la enfermedad de los besos», ya que se transmite principalmente a través de la saliva. También se puede propagar a través de utensilios compartidos y gotitas de aerosol al toser y estornudar. La infección es más común en personas de entre 10 y 30 años.

La mononucleosis infecciosa generalmente es causada por el virus de Epstein-Barr, que infecta a la mayoría de la población humana y establece una persistencia de por vida en las células inmunes. Sin embargo, solo del 35 al 50 por ciento de las personas infectadas con el virus desarrollarán mononucleosis infecciosa.

Síntomas

Los tres síntomas clásicos de la mononucleosis infecciosa son fiebre, dolor de garganta e inflamación de los ganglios linfáticos. Aunque podría convertirse en inflamación del bazo, hepatitis, ictericia y, en raras ocasiones, inflamación del corazón (miocarditis), la mononucleosis infecciosa casi nunca es mortal.

La fatiga es una queja común entre los pacientes con mononucleosis. Un estudio británico de 2006 examinó los registros médicos de 1.438 pacientes y descubrió que tienen cuatro veces más probabilidades de sentirse fatigados después de la mononucleosis infecciosa y la sensación suele durar unas ocho semanas para la mayoría de los pacientes. La fatiga crónica, sin embargo, es un efecto secundario mucho menos común, con solo el 2 por ciento de los pacientes en el estudio todavía diagnosticados con fatiga un año después.

Diagnóstico y pruebas

El historial médico de un paciente, además de un recuento de glóbulos blancos o pruebas de anticuerpos, debería poder confirmar el diagnóstico. Se puede realizar una prueba rápida para la faringitis estreptocócica, ya que la infección estreptocócica ocasionalmente acompaña al dolor de garganta de la mononucleosis infecciosa.

Aunque los médicos pueden intentar palpar los signos de agrandamiento del bazo durante los exámenes físicos, la práctica tiene solo un 27 a 58 por ciento de precisión para detectar un bazo verdaderamente agrandado. Por lo tanto, la incapacidad de sentir un bazo agrandado no debe usarse para descartar la probabilidad de mononucleosis infecciosa.

Complicaciones

Aunque la rotura esplénica espontánea es una complicación poco común y se estima que ocurre en un 0,1 a un 0,5 por ciento de los casos de mononucleosis, sigue siendo una preocupación grave. El bazo es vulnerable a roturas dentro de las primeras tres o cuatro semanas de síntomas, independientemente del tamaño del bazo. Por lo tanto, los atletas deben reanudar solo actividades ligeras sin contacto después de tres semanas de síntomas y retrasar los deportes de contacto hasta siete semanas o más, según el tipo de deporte. Las actividades asociadas con el esfuerzo abdominal, como remar o levantar pesas, deberían merecer consideraciones adicionales, según el artículo.

Algunos estudios sugirieron que la mononucleosis infecciosa aguda y el virus de Epstein-Barr pueden alterar o deteriorar permanentemente la respuesta inmune. Un estudio danés de 2007 examinó la posible correlación entre la esclerosis múltiple y la mononucleosis infecciosa y descubrió que el riesgo de esclerosis múltiple se duplicó entre quienes habían sido infectados con mononucleosis. Sin embargo, el estudio también señala que más del 90 por ciento de los adultos sanos están infectados con el virus de Epstein-Barr, un número muy por debajo del número de personas con esclerosis múltiple, y por lo tanto, la infección por sí sola claramente no es suficiente para causar esclerosis múltiple. Se necesitarán más estudios para desenredar esta correlación.

Tratamientos

La mayoría de los tratamientos para la mononucleosis infecciosa tienen como objetivo reducir los síntomas. El dolor de garganta se puede aliviar con gárgaras de agua salada, pastillas para la garganta y aerosoles anestésicos. Los pacientes que quieran tomar analgésicos, sin embargo, deben evitar el acetaminofén para evitar estresar el hígado. Los corticosteroides pueden ser útiles para tratar complicaciones como hinchazón severa de la garganta y las amígdalas.

Aunque la mononucleosis infecciosa es causada por un virus, los medicamentos antivirales como el aciclovir, no han demostrado ser particularmente efectivos. Un metanálisis de cinco ensayos controlados aleatorios en los que participaron 339 pacientes no logró ver beneficios significativos del fármaco en comparación con el placebo. Se pueden usar antibióticos si el paciente también tiene faringitis estreptocócica, aunque la ampicilina o la amoxicilina podrían provocar erupciones cutáneas.


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