Melanoma: síntomas, tratamiento y prevención

Melanoma: síntomas, tratamiento y prevención

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que comienza en las células productoras de pigmento de la piel, llamadas melanocitos. Estas células producen melanina, que es responsable del color de la piel, los ojos y el cabello.

El melanoma es la forma más mortal de cáncer de piel, pero no es la más común. Los cánceres de piel de células basales y de células escamosas ocurren con más frecuencia que el melanoma.

Causas y factores de riesgo

La exposición a los rayos ultravioleta (UV) de la luz solar es una de las principales causas del melanoma. Cuando la luz solar llega a los melanocitos, estos producen más pigmento melanina, oscureciendo la piel. Esto puede resultar en un bronceado, pecas o lunares, la gran mayoría de los cuales son benignos.

Los investigadores creen que una exposición suficiente a la radiación ultravioleta puede dañar el ADN de los melanocitos y hacer que crezcan sin control y se conviertan en un tumor. Las quemaduras solares con ampollas en la infancia, el uso de camas solares y cualquier exposición excesiva a la radiación ultravioleta aumentan el riesgo de melanoma.

Un tumor de melanoma a menudo se origina en un lunar existente o comienza como su propia lesión que parece un lunar. Las personas con más de 50 lunares comunes tienen más probabilidades de desarrollar melanoma.

El melanoma también afecta con más frecuencia a las personas de piel clara. Tener menos pigmento en la piel significa que tiene menos protección contra la radiación ultravioleta. Los caucásicos tienen 30 veces más probabilidades de desarrollar melanoma invasivo que las personas de ascendencia africana.

Los tumores de melanoma ocurren con mayor frecuencia en áreas del cuerpo que están expuestas a la luz solar directa, como los brazos, las piernas, la cabeza y la cara. Sin embargo, el melanoma puede formarse en cualquier parte del cuerpo donde haya melanina, incluidos los ojos y el intestino delgado.

Un tipo de melanoma, llamado melanoma lentiginoso acral, puede aparecer como una decoloración negra o marrón en las plantas de los pies, debajo de las uñas o en las palmas de las manos.

Dado que el melanoma puede ocurrir en áreas del cuerpo con poca o ninguna exposición al sol, los médicos creen que una combinación de factores genéticos y ambientales, incluida la exposición a los rayos UV, puede conducir al melanoma.

Las personas con antecedentes familiares de melanoma tienen más probabilidades de desarrollar el cáncer. Una de cada 10 personas diagnosticadas con melanoma tiene un familiar que también fue diagnosticado con la enfermedad.

Síntomas y diagnóstico

Los primeros signos de melanoma aparecen como un lunar inusual o como cambios en un lunar existente.

Un lunar que es de forma asimétrica, tiene un borde irregular, tiene una coloración desigual, es más grande que el diámetro de un borrador de lápiz y ha cambiado de apariencia puede ser un signo de melanoma.

Un lunar que sangra o pica también es una señal de advertencia de melanoma.

Los dermatólogos capacitados pueden realizar exámenes de la cabeza a los pies para encontrar lunares irregulares. Sin embargo, la única forma de diagnosticar el melanoma es con una biopsia.

Tratamiento

El melanoma a menudo tiene un buen pronóstico cuando el cáncer se detecta temprano. Si la lesión no se ha extendido más allá de la superficie de la piel, una simple cirugía puede ser suficiente para curar el cáncer.

Las personas diagnosticadas con melanoma localizado tienen una tasa de supervivencia a cinco años del 98 por ciento. Afortunadamente, el 84 por ciento de los casos de melanoma se diagnostican en esta etapa.

Sin embargo, si el melanoma se disemina a otras partes del cuerpo, puede ser difícil de tratar.

Si el melanoma se ha diseminado debajo de la piel a los ganglios linfáticos cercanos, la tasa de supervivencia a cinco años es del 62 por ciento. Si se ha extendido a partes distantes del cuerpo, la tasa de supervivencia a cinco años es del 16 por ciento.

Las personas cuyo melanoma se ha extendido más allá de la piel pueden requerir quimioterapia, radiación o terapia biológica para tratar el cáncer. En la terapia biológica, los médicos refuerzan el sistema inmunológico de un individuo para combatir el cáncer.

Prevención

La prevención del melanoma puede ser una tarea de por vida, pero solo se necesitan algunas precauciones simples para reducir el riesgo.

Evitar las camas de bronceado es un paso fácil, al igual que usar protector solar durante todo el año. Se recomienda usar un protector solar con un factor de protección solar (FPS) de al menos 15.

Usar sombreros, viseras y ropa de tejido apretado también es una excelente manera de bloquear los rayos UV.

Finalmente, mantenerse alejado del sol del mediodía, entre las 10 am y las 4 pm, protegerá la piel de la radiación solar cuando esté más fuerte.


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