Manos y pies fríos

Manos y pies fríos

La mala circulación puede provocar una tendencia a tener las manos y los pies fríos, lo que puede ser un problema incómodo durante los meses de invierno.

Cuando hace frío, tu cuerpo extrae automáticamente la sangre de las extremidades para mantener calientes el núcleo y los órganos internos. Entonces, cuando la temperatura desciende, todos necesitamos un poco de ayuda adicional para mantener las manos y los pies calientes.

Lo primero que debes hacer es revisar tu ropa de abrigo. Ya sea que estés haciendo ejercicio, comprando o yendo a trabajar, los zapatos y calcetines de invierno deben proteger los pies de los elementos. Opta por lo práctico sobre lo glamoroso en todo momento. Si no puedes salirte con la suya usando botas peludas en la oficina, entonces mantiene un par de ‘zapatos de trabajo’ en tu escritorio y asegúrate de viajar con calzado cálido y apropiado.

Lo mismo ocurre con los guantes. Puede ser difícil adquirir el hábito de ponérselos al salir, pero mantener las manos protegidas genera beneficios, no solo para mantenerlas calientes, sino también para proteger la piel del frío y las grietas.

En casa puedes subir la calefacción, pero es más saludable (¡y en estos días menos costoso!) Mantener la temperatura en tu hogar un poco más baja y vestirte abrigado, con capas delgadas y ajustables, sin olvidar los calcetines y las pantuflas.

También puedes subir el fuego desde el interior. En la medicina tradicional china se consideraba fundamental ingerir alimentos calientes durante la estación fría para estimular el sistema inmunológico y prevenir los escalofríos invernales. Agregar mucho jengibre fresco y ajo (y si puedes, tomarlo de cayena) a tu cocina es una forma sabrosa de agregar calor a su comida.

Uno de los tónicos circulatorios a base de hierbas más eficaces es el espino, que se utiliza para tratar la presión arterial alta, la presión arterial baja y la arteriosclerosis. Prueba 160 mg tres veces al día de un extracto estandarizado. El ginkgo biloba es otro conocido tónico circulatorio que es especialmente útil para estimular la circulación periférica y, por lo tanto, tratar las manos y los pies fríos. El espino y el ginkgo se pueden combinar para tomar como una mezcla de té o tintura, pero consulta con un herbolario si ya estás tomando algún medicamento. Prueba de 120 a 160 mg de extracto estandarizado tres veces al día.

Los aceites esenciales de jengibre, eucalipto y enebro calientan y estimulan la circulación y también ayudarán a estimular el sistema inmunológico. Agrega unas gotas de cada uno a un aceite base vegetal y masajea la piel para crear una sensación de calor y para aliviar los dolores y molestias y los escalofríos invernales.

El ejercicio puede mejorar la circulación al ayudar a que se desarrollen vasos sanguíneos más pequeños, lo que puede evitar cualquier bloqueo. Considera también reducir o evitar la cafeína (café, té, chocolate, refrescos, analgésicos, etc.) porque contrae los vasos sanguíneos. Cuando puedas, practiqa alguna forma de control del estrés como la biorretroalimentación o la meditación. La reflexología, la terapia de masajes, el shiatsu, la fisioterapia y diferentes formas de quiropráctica y acupuntura podrían ser útiles.

Si fumas, esto puede ser un indicio de que es hora de dejar de hacerlo. Los fumadores son más propensos a tener extremidades frías porque fumar restringe el flujo sanguíneo a los diminutos vasos sanguíneos en las puntas de los dedos de las manos y los pies. Los fumadores que dejan de fumar suelen ver una mejora muy rápida.

Las manos y los pies fríos a veces pueden indicar la enfermedad de Reynaud. Esta enfermedad autoinmune hereditaria afecta entre el 3% y el 20% de la población adulta. Afecta principalmente a mujeres y puede aparecer a cualquier edad. Se interrumpe el suministro de sangre a los dedos de las manos y los pies (y a veces a las orejas y la nariz), lo que hace que se pongan blancos y se vuelvan muy dolorosos. No hay cura, la prevención (como los guantes térmicos) es vital, pero si su condición parece empeorar, vale la pena consultar a un médico para obtener un diagnóstico definitivo y descartar cualquier otro problema de salud que pueda estar asociado con las extremidades frías.

Finalmente, los practicantes del método de respiración Buteyko dicen que un simple ejercicio de respiración puede ayudar a mejorar la circulación y calentar las manos y los pies en 2-3 minutos.

El método consiste en sentarse en una silla con la columna recta y relajar todos los músculos. Empieza tomando una respiración un poco más pequeña (aproximadamente un 10% menos) de lo normal. Mientras exhalas, relaja todos los músculos, especialmente los de la parte superior del pecho y otros músculos respiratorios. Toma otra respiración (más pequeña) y vuelve a relajarte por completo.

El objetivo de este ejercicio es reducir gradualmente la cantidad de aire que inhalas con cada respiración, hasta que experimentes una leve pero cómoda «falta de aire». Si se hace correctamente, mantener esta leve falta de aire durante 2-3 minutos debería calentar completamente las manos y los pies. Si padeces una enfermedad cardíaca, hipertensión, migraña o ataques de pánico, no te esfuerces; reduz la ingesta de aire más lentamente y nunca pases de un nivel en el que te sientas cómodo.

Para los pacientes con enfermedad de Raynaud avanzada, puede llevar más tiempo, hasta 1-2 semanas, y más práctica, mejorar la circulación, regular la respiración y mejorar los síntomas.

Si tienes las manos y los pies fríos por la noche en la cama, intenta acostarte sobre tu lado izquierdo o sobre el pecho y relajar todos los músculos del cuerpo. Respira solo por la nariz. Sigue las instrucciones anteriores para reducir la respiración y obtener un alivio rápido.

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