Los probióticos reducen la inflamación y el dolor en la artritis reumatoide

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La adición de un probiótico simple a las dietas de los pacientes con artritis reumatoide podría ayudar a reducir la inflamación y el dolor.

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad caracterizada por la inflamación crónica de las articulaciones con eventual destrucción de cartílago y hueso. Las personas que la padecen sufren a menudo un dolor constante y la enfermedad, que se agrava con un desequilibrio entre los niveles de citocinas proinflamatorias y antiinflamatorias, tiene un impacto a menudo devastador en la calidad de vida.

No existe un tratamiento a largo plazo que proporcione un alivio constante sin efectos adversos, por lo que existe una necesidad real de alternativas seguras y efectivas.

Para determinar si el tratamiento con probióticos podría ayudar a respaldar los procedimientos de tratamiento típicos, los investigadores iraníes de Beitullah de la Universidad de Ciencias Médicas de Tabriz realizaron un pequeño ensayo doble ciego controlado con placebo para evaluar los efectos de la suplementación en 46 mujeres con artritis reumatoide establecida.

Los pacientes del grupo de probióticos recibieron una cápsula diaria que contenía un mínimo de 108 (cien millones) unidades formadoras de colonias de Lactobacillus casei 01 durante 8 semanas. El grupo de placebo tomó cápsulas llenas de maltodextrina durante el mismo período de tiempo.

Mejoras significativas

Las mujeres que recibieron suplementos de probióticos experimentaron mejoras significativas en los síntomas clínicos, como articulaciones sensibles e hinchadas, y parámetros inmunes como los niveles de sustancias inflamatorias llamadas citocinas.

Las pruebas de laboratorio muestran que los niveles de citocinas antiinflamatorias (interleucina-10) aumentaron con la suplementación, mientras que los niveles de citocinas proinflamatorias (factor de necrosis tumoral α, interleucina-6 e interleucina-12) disminuyeron significativamente en el grupo probiótico. Los niveles séricos de interleucina-1 β no se vieron afectados significativamente.

Los autores sugieren que los probióticos podrían ser una terapia complementaria útil para los pacientes con artritis reumatoide.

Al escribir en la revista Nutrition, los autores concluyen que “la suplementación con L. casei 01 mejoró la actividad de la enfermedad y el estado inflamatorio de los pacientes con AR. Se necesitan más estudios para confirmar estos resultados, y dicha confirmación puede conducir a la introducción de probióticos como terapia complementaria para esta población «.

Investigaciones anteriores con animales han demostrado que L. casei podría ayudar a reducir la inflamación.


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