El Yoga mantiene el cerebro fuerte

Yoga

El yoga es una práctica tradicional de atención plena que brinda un enfoque intencional al cuerpo, la mente y la respiración.

Existe abundante evidencia de que la práctica regular puede mejorar la flexibilidad y la fuerza, pero según una nueva investigación también puede tener efectos positivos en la estructura física del cerebro.

El pequeño estudio de Brasil utilizó técnicas modernas de imágenes para examinar los cerebros de las practicantes de yoga de más de 60 años.

Publicado en Frontiers in Aging Neuroscience, incluyó dos grupos de 21 mujeres sanas emparejadas por edad, años de educación y nivel de actividad física.

Un impulso cerebral

Sin embargo, una diferencia clave fue que un grupo había practicado hatha yoga al menos dos veces por semana durante los ocho años anteriores al estudio y el otro grupo nunca había practicado yoga, meditación u otras intervenciones de mente y cuerpo.

Las imágenes cerebrales permitieron a los investigadores medir el grosor de la corteza cerebral en cada participante. También administraron varias pruebas para evaluar el desempeño de las mujeres en las actividades de la vida diaria y la función cognitiva, los síntomas de depresión, así como la altura y el peso.

Las imágenes mostraron que los practicantes de yoga regulares tenían un mayor grosor cortical en la corteza prefrontal izquierda, en el área del cerebro asociada con funciones cognitivas como la atención y la memoria.

Los resultados sugieren que el yoga podría ser una forma eficaz de protegerse contra el deterioro cognitivo en la vejez.

Atención enfocada

Estudios anteriores han sugerido que los adultos mayores con deterioro cognitivo leve también han mostrado mejoras después de un programa corto de entrenamiento de yoga.

“Al igual que los músculos, el cerebro se desarrolla a través del entrenamiento”, explica Elisa Kozasa del Hospital Israelita Albert Einstein de São Paulo, Brasil, investigadora involucrada en el estudio, “Como toda práctica contemplativa, el yoga tiene un componente cognitivo en el que la atención y la concentración son importantes «.

El yoga requiere una atención centrada en los músculos y la postura, y esta atención y conciencia controladas compromete la corteza prefrontal.

Se ha descubierto en investigaciones anteriores que la meditación, que también implica atención controlada, aumenta el flujo sanguíneo a la corteza prefrontal y aumenta la función cognitiva. La investigación futura puede mostrarnos si los efectos del yoga en la estructura cerebral realmente pueden traducirse en la prevención de las pérdidas cognitivas relacionadas con la edad.

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