El cáncer y el sistema inmunológico

Sistema inmunológico

El papel de la medicina natural

La función inmunológica eficaz es importante tanto para combatir el cáncer como para prevenir el cáncer en pacientes con alto riesgo. Las terapias naturales que mejoran la función inmunológica incluyen hongos medicinales, astrágalo, probióticos, vitamina D, vitamina C intravenosa y terapia con muérdago.

Si bien el cáncer puede ser un diagnóstico intimidante, es importante estar consciente de las estrategias naturales de apoyo a nuestra disposición para ayudar a combatir este diagnóstico. Una de las vías clave es fortalecer la función inmunológica para que el cuerpo pueda atacar las células cancerígenas de manera más efectiva.

La función inmunológica eficaz es esencial tanto para combatir el cáncer entre los pacientes que lo padecen activamente como para prevenir el cáncer en pacientes de alto riesgo. El papel de las células inmunitarias especializadas, como los linfocitos, las células T auxiliares y las células asesinas naturales, es realizar una vigilancia inmunitaria continua.

En otras palabras, estas células «buscan y destruyen» las células cancerígenas a medida que surgen en el cuerpo. El cáncer, al ser una enfermedad en constante adaptación, sobrevive en parte suprimiendo esta capacidad. Las células inmunitarias inhibidoras, como las células T reguladoras (Tregs), pueden infiltrarse en el tumor y suprimir la capacidad de otras células inmunitarias efectoras para destruir las células cancerosas. Además, uno de los efectos secundarios más comunes y problemáticos de la quimioterapia también implica la inmunosupresión.

Por otro lado, entre los pacientes con cáncer, se ha demostrado que aquellos con recuentos relativamente más altos de linfocitos obtienen mejores resultados en términos de resultados del tratamiento del cáncer y supervivencia.

Claramente, el sistema inmunológico es la clave para optimizar los tratamientos del cáncer, y la medicina convencional también lo reconoce, como puede verse en el desarrollo de nuevos fármacos inmunoterapéuticos que se dirigen a varios aspectos del sistema inmunológico.

La naturopatia utiliza varios tipos de terapias que mejoran la función inmunológica para ayudar a tratar y / o prevenir el cáncer.

Hongos medicinales

Se ha demostrado que Coriolus versicolor (cola de pavo) y Ganoderma lucidum (hongo reishi) ayudan a compensar los efectos inmunosupresores de la quimioterapia y mejoran la supervivencia entre los pacientes con cáncer de pulmón, cáncer de mama, cáncer gástrico y cáncer colorrectal.

Es importante que se utilice un extracto de hongos de buena calidad y se debe extraer con agua caliente (método utilizado en la medicina tradicional china llamo decocción). Este proceso libera los polisacáridos responsables de los efectos terapéuticos de los hongos y es la forma utilizada tradicionalmente en Asia, así como en ensayos clínicos.

Astragalus membranaceus

Esta hierba se usa ampliamente en la medicina china y en la herboristería occidental que se ha demostrado que estimula la función inmunológica. En pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, el astrágalo ayudó a reducir el efecto tóxico de la radioterapia en los recuentos de glóbulos blancos y mejoró la supervivencia.

Probióticos

Los probióticos son importantes moduladores inmunológicos intestinales. En un estudio de pacientes con cáncer colorrectal, la suplementación con probióticos comenzando un día antes de la cirugía y continuando durante 15 días después resultó en una disminución general de todas las complicaciones posoperatorias importantes, incluida la infección, en comparación con el placebo. Los pacientes que recibieron probióticos tuvieron estancias hospitalarias más cortas y niveles más bajos de citocinas inflamatorias.

Los probióticos también pueden ayudar a mejorar las tasas de erradicación de agentes infecciosos asociados con el riesgo de cáncer, como el virus del papiloma humano (VPH) y la bacteria Helicobacter pylori. La infección por VPH se asocia con displasia cervical (un precursor del cáncer de cuello uterino), así como con cánceres orales, mientras que H. pylori se asocia con cánceres gástricos.

Vitamina D

Un importante nutriente inmunomodulador en el que muchos tienen deficiencia, la vitamina D también es importante para regular la división celular saludable. En general, se acepta que los niveles sanguíneos del marcador 25 (OH) D deben ser iguales o superiores a 75 nmol / L. Los estudios han demostrado que tener un bajo contenido de vitamina D aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer, mientras que tener suficiente vitamina D se asocia con mejores resultados del tratamiento.

Terapias inyectables

Por último, dos terapias inyectables más avanzadas que estimulan la función inmunológica son la terapia con vitamina C intravenosa y la terapia con muérdago. Estos pueden usarse como complementos de la quimioterapia y / o radiación en pacientes con cáncer activo, o para prevenir la recurrencia en pacientes que han completado el tratamiento.

Vitamina C

Se ha demostrado que la vitamina C intravenosa reduce los efectos secundarios de la quimioterapia, reduce los marcadores tumorales como el antígeno prostático específico (PSA) y las citocinas inflamatorias, y puede mejorar la supervivencia en pacientes con cáncer.

Terapia de muérdago

Se ha demostrado que la terapia con muérdago reduce la supresión inmunológica asociada con la quimioterapia, mejora la calidad de vida y extiende la supervivencia en pacientes con cánceres de mama y ginecológicos.


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