El aroma cítrico puede tener propiedades para combatir el cáncer

naranjas, citricos

Un componente aromático principal de los aceites esenciales, los terpenos pueden inhibir el crecimiento de diferentes células cancerosas, según investigadores alemanes.

Los aceites esenciales se encuentran en muchas plantas, protegiéndolas a través de sus propiedades antibacterianas, antivirales y fungicidas. Estos aceites también se utilizan en una variedad de formas terapéuticas en la medicina alternativa y complementaria.

Recientemente se ha descubierto que los terpenos, una gran familia de compuestos aromáticos volátiles, también pueden inhibir el crecimiento de diferentes células cancerosas, incluido el cáncer de hígado. Su función no se había entendido completamente previamente.

Los terpenos pueden desencadenar procesos de señalización en las células activando los receptores olfativos. Esos receptores se encuentran principalmente en la nariz, pero se ha demostrado que se encuentran en todo tipo de tejido humano, incluida la piel, la próstata y los espermatozoides. La carcinogénesis y el crecimiento del cáncer también se ven afectados significativamente por los terpenos, aunque el mecanismo exacto no se comprende bien.

Para descubrir cómo la inhalación de terpenos podría afectar el curso del cáncer, los investigadores de Bochum utilizaron un modelo celular de carcinoma hepatocelular, un tumor hepático común. Expusieron las células a diferentes terpenos en diferentes concentraciones y monitorearon sus reacciones.

El estudio de laboratorio en Archives of Biochemistry and Biphysics encontró que dos de los once terpenos probados causaron un aumento significativo en la concentración de calcio en las células. Estos dos terpenos eran (-) – citronelal y citronelol – que se encuentran comúnmente en los aceites con olor a cítricos.

Durante un análisis de seguimiento, los investigadores se centraron en el (-) – citronelal y buscaron un receptor en las células del hígado en el que el terpeno debe encajar como llave en una cerradura. Demostraron que un receptor olfativo conocido como OR1A2 se encuentra en las células del hígado y es responsable de la detección del aroma cítrico y la reacción celular a este aroma. Si la opción para producir ese receptor se eliminó de las células, las células ya no reaccionan al (-) – citronelal.

Además, los investigadores lograron rastrear la vía de señalización que usa (-) – citronelal para aumentar la concentración de calcio dentro de las células, reduciendo así el crecimiento celular.

Nuevas direcciones en el tratamiento y el diagnóstico

El citronelal se encuentra en abundancia en la citronela, la hierba de limón, el eucalipto de limón, el árbol del té con aroma a limón y las hojas de lima kaffir y en cantidades más pequeñas en los aceites cítricos populares.

«Estos resultados son otro ejemplo más de la importancia de los receptores olfativos fuera de la nariz, y dan lugar a la esperanza de que se puedan desarrollar nuevos fármacos sin efectos secundarios graves para la terapia del cáncer».

El carcinoma hepatocelular es el tumor primario más común del hígado. Es la tercera causa de muerte inducida por tumores más común. Se ha demostrado previamente que los terpenos son capaces de inhibir el crecimiento de diferentes células cancerosas. Este nuevo trabajo arroja una luz significativa sobre los posibles beneficios terapéuticos de los compuestos aromáticos. En el futuro, dicen los investigadores, el receptor olfativo podría servir como objetivo para el diagnóstico y la terapia del cáncer de hígado.


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