¿Debería buscar en Google sus síntomas?

¿Debería buscar en Google sus síntomas?

Admítalo, lo ha hecho. Ya fuera un dolor inusual en el pecho, un calambre extraño o un resfriado que duró demasiado tiempo, en lugar de dirigirse a su médico de atención primaria, buscó respuestas en Internet.

No está solo. Según una encuesta , casi el 60 por ciento de los adultos han buscado información de salud en línea durante el último año, y 8 de cada 10 consultas de salud en línea comienzan en un motor de búsqueda.

Pero explorar la web no siempre conduce a los resultados correctos: el 18 por ciento de los autodiagnósticos se enteraron de que estaban equivocados después de hacer un seguimiento con un médico. Entonces, ¿debería buscar en Google sus síntomas o la búsqueda en línea hace más daño que bien?

A Google…

Buscar en Google puede tener enormes beneficios. Puede ayudar a los pacientes a identificar y expresar cuáles son realmente sus síntomas, que de otro modo pueden ser mucho más difíciles de identificar en una visita. También puede ayudar a los pacientes a identificar diagnósticos o tratamientos inusuales que de otro modo no estarían en el radar de su médico.

Gracias a un número creciente de sitios de buena reputación, una búsqueda en Google a menudo puede conducir a información de primer nivel. De hecho, Google se asoció recientemente con Mayo Clinic en un esfuerzo por mejorar la calidad de la información médica en la web. Además, el crowdsourcing ha permitido que una comunidad más amplia de personas acceda a más opiniones, y los expertos están examinando más consejos.

La búsqueda de la sintomatología también puede ser una excelente manera de educarse sobre una variedad de problemas de salud. En lugar de depender de Internet para el autodiagnóstico, puede usarlo como una herramienta de aprendizaje que puede hacer que sus citas en persona sean más eficientes. El dr. Google tiene el potencial de ser realmente útil o perjudicial; todo depende de cómo se utilice esa información. Llevar la investigación a una cita puede ayudar a descubrir información útil y preguntas específicas que ayuden a facilitar conversaciones significativas entre pacientes y médicoes.

¿O no a Google?

Aunque la información confiable es cada vez más común, la web todavía está inundada de consejos inexactos y no regulados sobre casi todo, y simplemente buscar un diagnóstico basado en los síntomas puede ser riesgoso. La medicina es difícil, incluso para quienes la practican todos los días. El solo hecho de conocer una lista de posibles diagnósticos para un síntoma en particular es bastante inútil. El dolor en el pecho puede indicar una simple bronquitis o acidez de estómago o una emergencia cardíaca potencialmente mortal, por ejemplo. Para llegar a un diagnóstico, es necesario tener la sabiduría para sopesar los datos contextualmente. Los consejos en línea deben tomarse con cautela; pueden ser falsamente tranquilizadores e inapropiadamente alarmantes.

El autodiagnóstico también puede afectar el bienestar físico y mental. Aparte del estrés y la ansiedad que pueden resultar de la búsqueda obsesiva, una conclusión incorrecta puede retrasar el tratamiento adecuado. Y entusiasmarse demasiado por diagnosticar todos los dolores y molestias puede ser una pendiente resbaladiza.

¿Qué piensan realmente los médicos?

En general, un paciente informado y comprometido es un médico feliz. “Preferiría que los pacientes se involucraran, sabiendo que estoy disponible para ayudar a abordar cualquier inquietud que pueda generar su investigación, en lugar de ser pasivo y esperar que yo sea ​​la autoridad final y omnisciente”, dice Diamond.

El uso de Internet como herramienta de investigación también puede ayudar a establecer una relación más colaborativa entre pacientes y médicos.

Sin embargo, pueden surgir conflictos en caso de que un paciente priorice el asesoramiento en línea sobre el conocimiento del médico. Los pacientes que no están dispuestos a considerar la opinión de sus médicos pueden establecer una relación muy poco saludable que podría potencialmente perjudicarlos a ellos mismos ya sus resultados.

También es fundamental la fuente de información del paciente. No hay filtro en Internet, lo que aparece primero en la mayoría de las búsquedas no es necesariamente lo más relevante.

¿Cómo puedo aprovechar la información que encuentro?

En lugar de utilizar Internet para autodiagnosticarse, es mejor pensar en la información en línea como un punto de partida educativo. A continuación, se ofrecen algunos consejos para aprovechar al máximo su búsqueda y qué hacer con la información que encuentre:

Pídale a su médico que le recomiende recursos específicos para aprender más sobre problemas de salud.

Resista la tentación de navegar por las páginas de salud por curiosidad; investigue solo los síntomas que realmente tiene.

Vuelva a verificar toda la información con una segunda fuente confiable, como su médico.

Llame a su médico o programe una cita para discutir cualquier inquietud en persona.

Priorice sus inquietudes antes de acudir a una cita. Si necesita consejos para organizarse.


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