Científicos rastrean una de las causas de la insuficiencia renal por isquemia

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Cada año, la insuficiencia renal aguda afecta a más de 13 millones de personas y provoca 1,7 millones de muertes en todo el mundo. A menudo se desarrolla cuando un suministro insuficiente de oxígeno llega a los riñones, una afección llamada isquemia.

Trabajando con sus colegas del MDC, Charité, FMP en Berlín y la Escuela de Medicina de Hannover, el Dr. Lajos Markó y Emilia Vigolo han rastreado una de las causas de insuficiencia renal relacionada con la isquemia hasta una molécula de señalización llamada NF-kappaB y un tipo específico de tejido: células epiteliales tubulares. La supresión de la señalización de NF-kappaB en estas células renales elimina casi por completo el daño tisular fatal y las respuestas inflamatorias que acompañan a la enfermedad.

A veces, la falta de oxígeno en los riñones conduce a insuficiencia renal, como se observa en algunas afecciones cardíacas o como consecuencia de una hemorragia masiva o el tratamiento con medicamentos específicos.

El equipo de científicos ahora ha utilizado técnicas de imágenes in vivo para mostrar que una proteína de señalización celular llamada NF-kappaB se activa de manera inapropiada en los riñones después de la isquemia. NF-kappaB es un factor de transcripción: una molécula que activa genes, y en otros tejidos esos genes están asociados con funciones como muerte celular programada, inflamaciones y respuestas inmunes. Debido a que tiene tantas tareas importantes en el cuerpo, el simple hecho de atacar la proteína con medicamentos no suele ser una opción de tratamiento.

Pero el trabajo de los científicos ahora ha vuelto a poner en juego la molécula. «Desarrollamos un modelo de ratón único en el que desactivamos la molécula NF-kappaB muy específicamente en las células epiteliales tubulares renales», dice el Dr. Markó.

Después de un caso de isquemia inducida artificialmente, estos ratones experimentaron considerablemente menos daño tisular y necrosis, y tenían muchos menos sitios de inflamación que los animales de control. La pérdida de NF-kappaB redujo la actividad de sus genes diana normales en los riñones. Y en cultivos de laboratorio de células tubulares, la supresión de la vía de señalización permitió que sobrevivieran más células al tiempo que reducía la liberación de factores inflamatorios.

Los científicos esperan que rastrear los efectos de la isquemia en la actividad de NF-kappaB en un tipo específico de célula pueda ser un primer paso hacia el desarrollo de una terapia futura hecha a medida para atacarla. Y la cepa de ratón desarrollada para el proyecto se puede utilizar para estudiar la actividad de otras proteínas en las células tubulares, proporcionando una forma de estudiar otras enfermedades renales que las afectan.

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