Cáncer de páncreas: causas, síntomas y tratamientos

Pancreatitis, cancer, cálculos biliares

Síntomas y causas

El páncreas es un pequeño órgano situado detrás del estómago que ayuda a la digestión y el metabolismo de los alimentos.

Hay dos tipos de cáncer que afectan al páncreas: adenocarcinoma y cáncer endocrino. Los adeonocarcinomas crecen en los conductos donde se producen los jugos digestivos. La mayoría de los cánceres de páncreas son de este tipo. Los cánceres endocrinos se desarrollan en las células pancreáticas que liberan hormonas, como la insulina.

Los síntomas del cáncer de páncreas a menudo permanecen ausentes hasta que la enfermedad ha progresado a una etapa avanzada. En ese momento, las personas pueden notar una afección llamada ictericia en la que la piel se pone amarilla. Además, el apetito puede disminuir y puede haber dolor en el abdomen y la espalda. Puede ocurrir depresión.

Ambos tipos de cáncer de páncreas se desarrollan como resultado de mutaciones genéticas. Los antecedentes familiares, así como las mutaciones genéticas adquiridas o heredadas, como una mutación en un gen llamado BRCA2 (también un factor de riesgo para el cáncer de mama), pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. La vejez, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo también son factores de riesgo.

Diagnóstico y pruebas

A menudo, el cáncer de páncreas no se diagnostica hasta que se ha diseminado más allá del páncreas. Aún así, el diagnóstico temprano no necesariamente mejora el pronóstico ya que el cáncer de páncreas crece muy rápidamente.

Existen varias pruebas para diagnosticar y «estadificar» el cáncer de páncreas. La ecografía, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (IRM) permiten al médico visualizar la ubicación y el tamaño de un tumor.

Se pueden emplear procedimientos endoscópicos para ver el interior del páncreas. Estos incluyen la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) y la ecografía endoscópica (EUS). En la CPRE, un médico inserta un endoscopio (un tubo flexible con una cámara en el extremo) y lo empuja por la garganta hasta el intestino delgado. A continuación, se inserta un catéter en el endoscopio y se pasa al intestino delgado. Luego, el médico libera tinte del catéter que iluminará los conductos pancreáticos en una radiografía.

En un ultrasonido endoscópico, el médico usa un endoscopio para mover un dispositivo de ultrasonido al estómago, donde crea imágenes.

Por lo general, se requiere una biopsia, en la que se extrae tejido del tumor para analizarlo en el laboratorio, para confirmar el diagnóstico. Se puede realizar una biopsia con una aguja o mediante una ecografía endoscópica.

Por último, los análisis de sangre pueden ayudar a los médicos a determinar hasta qué punto ha progresado el cáncer.

El cáncer de páncreas puede existir en una de cuatro etapas. En el estadio I, el cáncer todavía se limita al área del páncreas. En el estadio II, el cáncer se puede encontrar fuera del páncreas. En el estadio III, las células cancerosas han hecho metástasis en los vasos sanguíneos y los ganglios linfáticos, y en el estadio IV se han trasladado a otros órganos.

Tratamiento y medicamentos

Las opciones de tratamiento dependen del estadio del cáncer. El cáncer de páncreas solo es potencialmente curable si se diagnostica antes de que se haya extendido más allá del órgano. En esa etapa, es posible que la cirugía pueda extirpar todo el tumor.

Por lo general, la radiación y la quimioterapia se administran después de la cirugía, ya veces antes, para garantizar que se destruyan las células cancerosas restantes. Si la cirugía no es una opción, se pueden administrar radiación y quimioterapia como único tratamiento.

Los medicamentos de quimioterapia para el cáncer de páncreas se administran por vía intravenosa. Aunque pueden ser efectivos para matar las células cancerosas, también destruyen algunas células sanas, lo que puede causar efectos secundarios como pérdida de cabello y náuseas.

A menudo, se pueden incluir en el régimen de tratamiento medicamentos destinados a aspectos particulares de las células cancerosas. Estos medicamentos, denominados «terapia dirigida», incluyen inhibidores del factor de crecimiento como erlotinib y factores anti-angiogénesis. Los factores anti-angiogénesis evitan que el tumor forme vasos sanguíneos necesarios para que el tumor crezca. Estos medicamentos aún se encuentran en ensayos clínicos para su uso en el cáncer de páncreas.

Las terapias alternativas pueden ayudar a las personas a afrontar un diagnóstico de cáncer, así como el estrés del proceso de tratamiento. Los tipos de tratamientos alternativos incluyen el arte y la musicoterapia, la meditación y el ejercicio como el yoga.

Prevención

Se pueden usar pruebas de diagnóstico por imágenes y pruebas genéticas para evaluar a las personas que tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Por ejemplo, existe una prueba genética que busca alteraciones en un gen llamado K-ras que está relacionado con el crecimiento celular. Sin embargo, estas pruebas solo se recomiendan actualmente para personas de alto riesgo.

A medida que los investigadores comiencen a comprender mejor el proceso desde la mutación genética hasta el desarrollo del cáncer, es posible que algún día sea posible desarrollar mejores métodos de detección que estén disponibles para la población general y que puedan diagnosticar el cáncer de páncreas antes.


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