Cálculos biliares: causas, tratamiento y prevención

Pancreatitis, cancer, cálculos biliares

Los cálculos biliares son depósitos de bilis sobresaturados, en forma de guijarros, dentro de la vesícula biliar. Pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf y pueden presentarse como una sola piedra o como una colección de piedras en una combinación de tamaños. Hay dos tipos de cálculos biliares: los cálculos de colesterol, que representan el 80 por ciento de los cálculos biliares, y los cálculos de pigmento, que están compuestos de bilirrubina, una sustancia química que se encuentra en la bilis.

Los cálculos biliares ocurren entre el 10 y el 15 por ciento de los adultosen los países desarrollados, según una revisión realizada por investigadores de la Universidad de Calgary. También es más común en mujeres, personas mayores de 40 años y personas con antecedentes familiares de cálculos biliares.

Causas

La bilis se produce en el hígado y se almacena en la vesícula biliar hasta que se transporta al intestino delgado, donde ayuda con la digestión. Los cálculos biliares ocurren cuando hay un desequilibrio en el proceso de transporte de bilis. Los cálculos de colesterol se pueden formar cuando la bilis contiene demasiado colesterol, demasiada bilirrubina o no hay suficientes sales biliares.

También pueden ocurrir cuando la vesícula biliar no se vacía en el conducto biliar común por completo o con la suficiente frecuencia. Las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres de desarrollar cálculos biliares, ya que el exceso de estrógeno del embarazo, la terapia de reemplazo hormonal y las píldoras anticonceptivas pueden aumentar los niveles de colesterol y disminuir el movimiento de la vesícula biliar, lo que puede facilitar los cálculos biliares.

Los cálculos de pigmento negro generalmente consisten en polímeros de bilirrubina y carbonato de calcio, y rara vez contienen colesterol. Estas piedras se encuentran principalmente en la vesícula biliar y pueden desarrollarse como resultado de daño hepático, enfermedad hepática alcohólica, anemia hemolítica y vejez, según la Universidad de Maryland. Los cálculos de pigmento marrón generalmente consisten en bilirrubinato de calcio, ácidos grasos y pequeñas cantidades de colesterol. Suelen encontrarse en la vía biliar y casi siempre se asocian con infecciones biliares, inflamaciones y ocasionalmente, infestaciones parasitarias en el hígado.

Diagnóstico y pruebas

La mayoría de las personas con cálculos biliares son asintomáticas. Por lo tanto, los cálculos biliares a menudo se descubren durante radiografías de rutina, cirugía abdominal u otros procedimientos médicos.

Ocasionalmente, los cálculos biliares pueden causar molestias y calambres prolongados a medida que los cálculos bajan por el conducto biliar, creando un bloqueo y aumentando la presión en la vesícula biliar. Estos sucesos repentinos se conocen como «ataques» de la vesícula biliar y a menudo ocurren durante la noche o después de una comida grasosa. Cuando esto ocurre, el médico ordenará un examen de ultrasonido para buscar cálculos biliares. Aunque la ecografía es la prueba más sensible y específica para los cálculos biliares, el médico también puede ordenar una tomografía computarizada si los síntomas son más graves, ya que la tomografía computarizada también puede detectar complicaciones como una vesícula biliar rota o infectada o un conducto biliar.

La exploración con ácido iminodiacético hepatobiliar (HIDA), la resonancia magnética (RM) o la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) son algunas otras técnicas de imagen que se pueden utilizar para localizar los cálculos biliares. En el caso de la CPRE, el médico puede localizar y extraer simultáneamente los cálculos biliares con el endoscopio.

Tratamientos y medicamentos

Es posible que la cirugía no sea necesaria a menos que haya síntomas. Sin embargo, las personas con ataques frecuentes de la vesícula biliar pueden optar por la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar. El procedimiento se conoce como colecistectomía y se puede realizar con un laparoscopio y una cámara de video en miniatura. El proceso es mínimamente invasivo y la mayoría de los pacientes solo requieren pasar la noche en el hospital.

La colecistectomía laparoscópica a menudo se prefiere a la colecistectomía abierta, que requiere una incisión de 12 a 20 cm pulgadas en el abdomen y resulta en estadías hospitalarias más prolongadas y tiempo de recuperación. La cirugía abierta representa aproximadamente el 5 por ciento de las operaciones de la vesícula biliar, y generalmente se realiza si la vesícula biliar tiene una inflamación grave, infección o cicatrices de otras operaciones.

En situaciones raras y especiales, como cuando un paciente tiene una afección médica grave que impide la cirugía, se pueden tomar medicamentos para disolver los cálculos biliares. El procedimiento se limita a cálculos pequeños de colesterol y puede requerir meses o años de tratamiento para disolver por completo todos los cálculos biliares.

Prevención

Los cálculos biliares ocurren con más frecuencia en personas que se encuentran en dos extremos opuestos del espectro de peso: las que tienen sobrepeso o son obesas y las que ayunan o pierden mucho peso rápidamente.

Además, una investigación publicada en la revista Gut en 2004 sugiere que una alta ingesta de carbohidratos, una carga glucémica fluctuante y un índice glucémico aumentan el riesgo de enfermedad de cálculos biliares sintomática en los hombres. Por lo tanto, es importante adoptar una dieta saludable y ceñirse a horarios regulares de comidas. El ejercicio regular y, si es necesario, los medicamentos para el colesterol, también pueden ayudar a regular los niveles de colesterol y reducir la probabilidad de cálculos biliares.


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