Apnea del sueño: síntomas, causas y tratamientos

apnea del sueño

La apnea, que significa «sin aliento», puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en hombres mayores de 40 años. El trastorno puede provocar problemas de salud graves.

Síntomas y causas

Los síntomas de la apnea del sueño pueden ocurrir durante el día o la noche. Por la noche, las personas pueden roncar fuerte con episodios periódicos en los que la respiración se detiene por completo. De hecho, algunas personas pueden dejar de respirar cientos de veces en una noche.

Los individuos pueden despertarse cuando el cerebro los despierta por reflejo para comenzar a respirar nuevamente. Algunas personas no recordarán haberse despertado, mientras que otras pueden tener dificultades para permanecer dormidas durante la noche.

Por la mañana, las personas con apnea del sueño pueden tener dolor de garganta o dolor de cabeza. También pueden sentirse cansados ​​durante el día debido a la falta de sueño la noche anterior.

La apnea del sueño se clasifica como obstructiva, central o mixta (también llamada compleja). Con la apnea obstructiva del sueño, los tejidos de la parte posterior de la garganta (las amígdalas, la lengua y los músculos unidos al paladar blando) no permanecen abiertos durante el sueño. Esto cierra las vías respiratorias e impide la respiración.

Menos común que la apnea obstructiva del sueño es la apnea central del sueño, que se produce cuando el cerebro no controla adecuadamente la respiración. La apnea central del sueño a menudo se debe a una enfermedad cardíaca. También es más probable que las personas recuerden haberse despertado con apnea central del sueño.

Diagnóstico y pruebas

Los ronquidos fuertes no significan automáticamente que una persona tenga apnea del sueño. Sin embargo, las personas a menudo no buscan tratamiento porque piensan que roncar es benigno. Además, muchas personas no tienen idea de que tienen problemas para respirar durante la noche. Por estas razones, la apnea del sueño está subdiagnosticada y es difícil de detectar en una visita de rutina al médico. Un miembro de la familia suele ser el primero en notar un problema.

Los médicos pueden hacer un diagnóstico basado en los síntomas, o las personas pueden ser derivadas a un especialista en sueño. En un centro del sueño, las personas normalmente pasarán la noche en observación. Por ejemplo, pueden someterse a una prueba llamada polisomnografía nocturna que mide la función del corazón, los pulmones y el cerebro. Esta prueba también analiza la respiración y los movimientos corporales.

Algunas pruebas también se pueden realizar en casa. Con un dispositivo de monitoreo portátil, se pueden medir cosas como la frecuencia cardíaca y los patrones respiratorios. Aún así, es posible que se requiera polisomnografía nocturna para confirmar el diagnóstico.

Además de estas pruebas, las personas pueden consultar a un cardiólogo o neurólogo para evaluar las causas exactas de la apnea central del sueño.

Tratamientos y medicamentos

En algunos casos, es posible que no se necesiten medicamentos. Los cambios en el estilo de vida, como perder peso, fumar y beber menos, pueden mejorar los síntomas.

También hay dispositivos que pueden ayudar a respirar durante la noche. Por ejemplo, una máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias es esencialmente una máscara que utiliza una presión de aire más alta para obligar a las vías respiratorias a permanecer abiertas durante el sueño. También hay máquinas, llamadas máquinas de presión positiva de dos niveles en las vías respiratorias, que pueden ajustar la presión durante el sueño.

Menos efectivos son los dispositivos orales que mantienen abiertas las vías respiratorias moviendo la mandíbula hacia adelante.

Si los dispositivos no funcionan, puede ser necesaria una cirugía para eliminar los tejidos que obstruyen las vías respiratorias. Hay varios tipos de procedimientos quirúrgicos que se pueden realizar.

Durante una uvulopalatofaringoplastia, se extraen las amígdalas, las adenoides y los tejidos de la parte posterior y superior de la garganta. Un avance maxilomandibular mueve la mandíbula hacia adelante para abrir espacio en la garganta. En casos graves, se realiza una traqueotomía. Este procedimiento implica colocar a través del cuello un tubo permanente en las vías respiratorias. La apertura se mantiene cubierta durante el día.

Albardilla

Un tratamiento exitoso puede mejorar la calidad del sueño, así como la calidad de vida. Aún así, las personas deben continuar visitando a su médico para asegurarse de que la terapia esté funcionando.

Las personas que utilizan una máquina de presión de aire positiva continua pueden necesitar un seguimiento con un médico si el dispositivo no es cómodo.

Mantener un peso saludable puede evitar que los síntomas empeoren o que requieran ajustes adicionales en los dispositivos que se estén utilizando.

Finalmente, las personas con apnea del sueño siempre deben informar a los médicos antes de la cirugía. Es posible que los cirujanos deban tomar medidas específicas para garantizar que las vías respiratorias permanezcan abiertas durante la cirugía.


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