7 tratamientos naturales para las alergias estacionales

Remedios naturales

Es un hecho documentado: la temporada de alergias se está alargando. Razón de más para probar los tratamientos naturales suaves para las alergias estacionales, como la vitamina C, los probióticos y las ortigas.

La fiebre del heno, también conocida como rinitis alérgica o alergias estacionales, puede afectar no solo nuestra productividad en el trabajo o nuestra tolerancia a las actividades al aire libre, sino también nuestros niveles de energía durante el día y nuestra calidad de sueño por la noche. Las alergias estacionales también pueden desencadenar ataques de asma y pueden predisponernos a infecciones de los senos nasales y los pulmones. Los tratamientos naturales para las alergias estacionales ofrecen una opción alternativa y eficaz.

¿Qué causa las alergias estacionales?

Los síntomas de alergia ocurren cuando el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada a diferentes alérgenos en el medio ambiente, como el polen. Cuando un alérgeno ingresa al cuerpo a través de la nariz, los ojos o la boca de una persona predispuesta a las alergias, desencadena una respuesta inmunitaria. Esta respuesta inmune produce anticuerpos IgE específicos de alérgenos, que provocan que los mastocitos liberen una sustancia química llamada histamina. Las histaminas irritan e inflaman las membranas húmedas de nuestra nariz, ojos, garganta y oídos, y causan los síntomas clásicos de la fiebre del heno.

Síntomas de la fiebre del heno

estornudar
secreción nasal y congestión nasal
ojos rojos llorosos y con picazón (conjuntivitis alérgica)
picazón de garganta y tos (debido al goteo posnasal)
piel hinchada y de color azul debajo de los ojos (ojeras alérgicas)
fatiga
picazón en los oídos y la nariz

¿Cuándo ocurren las alergias estacionales?

Los síntomas alérgicos pueden aparecer en diferentes épocas del año, dependiendo de los alérgenos ambientales a los que reacciona su sistema inmunológico. El polen de los árboles, la hierba, las malas hierbas, el polvo, las esporas del moho y la caspa de perros y gatos son alérgenos comunes. En climas más suaves los niveles de polen aumentan a principios de año y los síntomas de alergia estacional pueden ocurrir ya en febrero. Además, si sus síntomas duran todo el año, es posible que esté reaccionando a algo en su casa o lugar de trabajo, como polvo, moho y caspa de perro o gato.

¿Cómo se diagnostican las alergias?

Las alergias ambientales generalmente se diagnostican a través de la presentación clínica y los hallazgos encontrados durante un examen físico. También se pueden realizar análisis de sangre y pruebas de raspado para determinar el alérgeno exacto al que está reaccionando. La prueba de raspado suele ser el método de prueba de elección, ya que es una prueba rápida y fácil que puede realizar un alergólogo o un médico naturópata en el consultorio.

Pruebas de rayado

Se coloca una pequeña cantidad de la solución de alérgenos en el antebrazo y luego se rasca suavemente la piel a través de la pequeña gota con una aguja estéril. Si reacciona al alérgeno, la piel se enrojecerá y se formará una pequeña colmena. En casos de enfermedades inflamatorias crónicas de la piel, donde no se puede acceder a un parche transparente de piel para realizar pruebas cutáneas, o en personas que tienen un alto riesgo de una reacción anafiláctica a las pruebas cutáneas, los análisis de sangre son el método preferido.

Opciones de tratamiento natural

Cualquiera que tenga alergias ambientales debe poder sentirse bien, disfrutar de las actividades al aire libre y dormir bien por la noche. Aprenda a reducir los síntomas de la fiebre del heno en esta temporada de alergias con estos siete tratamientos naturales para alergias basados ​​en la evidencia.

1) Medicina Tradicional China

Son muchas las fórmulas especializadas para prevenir y combatir las alergias estacionales, todas con altísimas tasas de succeso, aqúi siguen las más utilizadas:

Cang Er San: Alergias, resfriados, congestión nasal, mareos, migrañas, fiebre del heno, rinitis aguda, crónica o alérgica, sinusitis aguda o crónica.

  • Esta fórmula está compuesta por un gran número de hierbas con de amplio espectro anti-infeccioso, inmunológico, y acciones anti-inflamatorias, así como el alivio del dolor de cabeza asociada con la sinusitis crónica.

AllerEase: Episodios agudos de rinitis alérgica se caracteriza por estornudos, secreción nasal acuosa, picor en los ojos y la nariz.

Resultados de la investigación: El total eficacia de esta fórmula fue del 87,8%.

Bi Yan Pian: Congestión nasal.  Rinitis, sinusitis, conjuntivitis, alergias, gripe, resfriados, polipos nasales…

  • En casos estudiados, esta fórmula desimpede las fossas nasales en 5 días. En un estudio de 27 casos, 22 recuperaran totalmente y otros 5 han mejorado significativamente.

Sneeze: Alergias, resfriados, congestión nasal, mareos, dolor de cabeza, fiebre del heno, rinitis aguda, sinusitis crónica o alérgica, aguda o crónica, conjutivitis.

Yu Ping Feng San: Debilidad inmunológica, rinitis crónica, rinitis alérgica, susceptibilidad al catarro y a la gripe, etc.

Rinitis alérgica: Según un estudio, el uso de Yu Ping Feng San ha obtenido buenos resultados para el tratamiento de 495 pacientes con rinitis alérgica. De 495 pacientes, el estudio informó una mejoría significativa en 293 casos, mejora en 120 casos, y ningún efecto en 79 casos. El tasa de eficacia fue del 84%.

Y para los peques: AllerEase Junior: Rinitis alérgica, alergias…

2) Quercetina

La quercetina es un bioflavonoide que se encuentra en plantas y alimentos como cebollas, manzanas, bayas y té verde. Este compuesto vegetal natural estabiliza los mastocitos y previene la liberación de histamina, proporcionando así efectos antiinflamatorios y antihistamínicos en el cuerpo.

3) Ortigas

La ortiga ( Urtica dioica ) es una maleza común que se encuentra en Europa, Asia, el norte de África y el oeste de América del Norte. Las hojas de ortiga han sido utilizadas durante siglos por los herbolarios para reducir los síntomas de alergia. La investigación moderna ha respaldado estas declaraciones de propiedades saludables y ha demostrado que el extracto de ortiga inhibe las vías proinflamatorias en el cuerpo, incluida la liberación de histamina.

Un estudio doble ciego aleatorizado de 69 pacientes encontró que 600 mg de hoja de ortiga liofilizada tomados diariamente redujeron los síntomas de alergia. El cincuenta y ocho por ciento de los pacientes reportaron alivio de los síntomas de alergia y el 48 por ciento afirmó que las ortigas eran más efectivas que los medicamentos para la alergia de venta libre.

4) Probióticos

Los probióticos son microorganismos beneficiosos que recubren nuestro tracto digestivo e influyen en muchos procesos corporales, incluidas las reacciones del sistema inmunológico. Múltiples revisiones sistemáticas han concluido que los probióticos de múltiples cepas, incluidos Lactobacillus y Bifidobacterium, pueden prevenir la reaparición de alergias, reducir los síntomas de alergia y mejorar la calidad de vida en personas con rinitis alérgica.

Fuentes alimenticias de probióticos

Los probióticos se encuentran en alimentos fermentados como chucrut, kimchi y yogur, y en bebidas fermentadas como kéfir y kombucha. También se pueden comprar como suplementos en cápsulas o en polvo en su tienda de salud natural local.

5) Vitamina C

La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es una vitamina soluble en agua que se encuentra en frutas y verduras. Esta vitamina es un potente antioxidante y estabilizador de mastocitos que se ha demostrado que reduce los niveles de histamina y tiene efectos antialérgicos. Los estudios muestran que la vitamina C oral o la administración intravenosa de vitamina C reducen significativamente los niveles de histamina. Los naturópatas administran habitualmente vitamina C por vía intravenosa. Los nutrientes intravenosos pasan por alto el tracto digestivo y ayudan a prevenir efectos secundarios no deseados, como malestar gastrointestinal y diarrea, que pueden ocurrir con dosis altas de vitamina C oral.

6) Albizia lebbeck

Albizia tiene una larga historia de uso en la medicina herbal ayurvédica para el tratamiento de alergias estacionales y rinitis alérgica. Este árbol es miembro de la familia de las leguminosas que crece en áreas tropicales y subtropicales de Asia y África. El tallo y la corteza de la planta contienen los componentes medicinales activos, que parecen suprimir la liberación de histamina en el cuerpo.

7) Inmunoterapia sublingual

La inmunoterapia sublingual implica exponer a una persona a pequeñas dosis de una solución de alérgeno debajo de la lengua, lo que vuelve a entrenar al sistema inmunológico para que sea menos reactivo al alérgeno. Este proceso se denomina desensibilización alérgica y se utiliza para reducir de forma segura y eficaz los síntomas de la fiebre del heno y la rinitis alérgica.

Para encontrar el medicamento adecuado para usted, un médico naturópata o alergólogo realizará una prueba de alergia al rayado o un análisis de sangre para determinar a qué alérgenos ambientales reacciona. A partir de ahí, las gotas para la alergia se combinan de forma personalizada con los antígenos individuales a los que reacciona. La inmunoterapia sublingual se puede utilizar durante la temporada de alergias o de forma preventiva de 30 a 60 días antes de la temporada de alergias.

8) Intervenciones dietéticas

Una dieta saludable de alimentos integrales puede ser útil para controlar muchas condiciones de salud, incluidas las alergias. Específicamente, se ha demostrado que las dietas ricas en frutas y verduras elevan los niveles de antioxidantes en el cuerpo, lo que puede tener efectos protectores sobre la fiebre del heno y la rinitis alérgica. Las dietas ricas en azúcar, grasas trans y alimentos procesados, por otro lado, se han correlacionado con una mayor incidencia de alergias y otras enfermedades asociadas como el eccema y el asma.

La dieta mediterránea, que es conocida principalmente por sus beneficios para la salud del corazón, también puede ser beneficiosa para las personas alérgicas. Esta dieta es rica en frutas y verduras y se centra en comer carnes magras, cereales integrales y grasas buenas como aceite de oliva, nueces, semillas y pescado.

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